El sábado, mi sobrino Javier cumplió un año, todavía no me puedo creer que el tiempo haya pasado tan pronto.
Mi cuñada, que también es madre trabajadora y no muere en el intento, organizó el
primer cumpleaños de su retoño en una fiesta en su casa para los familiares más próximos, tíos, abuelos, y primos.
Nada más llegar se vería mucho color todo lleno de guirnaldas, una gran alfombra para jugar y comida riquísima.
Cuando le dije que estaba precioso, su frase exacta fue: ¡Dios qué merito tenéis las madres!, jajaj como si ella no lo fuese.. estaba agotada de tanto colocar.
Os dejo con algunas imágenes del primer cumple de Javi, para que veáis que con poquita cosa se puede hacer algo muy apañado, además ya sabéis que no todo el mundo lee blogs así que cualquier detalle fuera de lo común siempre impresiona.
Ejemplo el archirepetido photocall que una vez más fue un triunfo.
Una de las cosas que más me gustó, a parte de la comida que estaba de muerte, fueron los nombres elegidos para la comida, creo que fue un momento bastante apoteósico en esa casa cuando se los tuvieron que inventar.
Redondo de embutido ibérico, lo que viene siendo unos
bollitos preñaos.
Cuajada de huevo y patata gallega, lo que viene siendo tortilla de patata.
Salsa chicana tradicional, lo que viene siendo el
guacamole de toda la vida, que estaba tan tan rico que todavía me acuerdo.
Otro de los detalles que me gustó, es que Javi tiene un póster con fotos de todos los miembros de su familia y amigos para que nos vaya reconociendo, nos vemos bastante pero para los que no ve a menudo su madre de vez en cuando "hace repaso" con él.
Como os digo el photocall dio una vez más mucho mucho juego, si es que aunque sea un clásico y estéis hartas, el resto de la humanidad probablemente no habrá visto uno en tiempo y no hay nada como hacer un rato el idiota un rato o tener una foto divertida con el cumpleañero.
O que un hijo se vista con todo lo que encuentre incluso te cante una canción.
Y que el otro te diga que a él con un bigote le llega.
Aunque había tarta, yo, al tener el molde del uno, no me pude resistir a hacer un bizcocho (pronto receta) .
Mi sobri con su corona, hecha con un plato, aquí tenéis un
tutorial de cómo hacerla.
Le regalamos el típico volante para la silla del coche y también una lámina hecha por
Little Indian, Pablo además de ser un sol, es un artista.
Os aclaro el tema de la lámina. Resulta que cada noche su padre, igual que yo a los mios les digo, nene tú vales mucho, él le dice Champiñón, tú si que eres grande, ¿champiñón? yo os lo explico, este tipo de cosas son muy de la familia e mi marido, esta ha sido la derivada, campeón-champion-champi-champiñón.
Y eso es todo una fiesta simple, pero perfecta, donde todos lo pasamos genial, comimos muy bien y el esfuerzo de mi cuñada valió la pena. ¡Felicidades Champiñón!.